Archivos para Noviembre, 2007

Noviembre Azul

Publicado en Música con etiquetas el Noviembre 24, 2007 por Prometheus

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Os presento el disco del año. Es increíble que estos italianos hayan conseguido hacer algo MEJOR que su anterior obra mestra, “Materia”. Pero lo han hecho, y yo me congratulo por ello.

Siendo una de las bandas del panorama metálico más infravaloradas, Novembre desbordan una calidad exquisita en sus composiciones. Con una discografía impecable a sus espaldas a caballo entr el doom y el gothic metal, han sido tachados en varias ocasiones de clones de Opeth, de forma muy desafortunada en mi opinión, puesto que después de 13 años y 7 discos a sus espaldas han sabido elaborar una personalidad propia para su música que les hace inconfundibles. Se podría incluir a Novembre dentro de ese saco de grupos con gran carga emocional en sus temas, grupos como Katatonia, Amorphis o Anathema.

Al comenzar la escucha de este disco, nos daremos cuenta de la cuidada producción que tiene, donde cada elemento (batería, líneas de guitarra, voces…) está en su debido lugar, es decir, ningún instrumento eclipsa a otro o suena a un volumen inferior, y eso es fundamental porque cada uno de ellos esconde mil detalles que apreciar, decenas y decenas de perlas sonoras que hacen de este cd algo maravilloso. Riffs complejos que dan contundencia a cada uno de los temas y arpegios acústicos que crean pasajes de gran belleza, un trabajo de batería asombroso y unas líneas vocales increíblemente trabajadas, quizá el mejor aspecto de todo el disco. Porque Carmelo vuelve a estar increíble. Vuelven las voces guturales, que, a diferencia de anteriores trabajos, no suenan forzadas en absoluto, sino que le dan un toque desgarrador a los temas, un toque de rabia y de impotencia. En el otro extremo, las voces limpias están mucho más perfeccionadas que nunca, mucho más claras, melódicas y expresivas.

299338028_16efac714a.jpgEl tema que abre el disco, Anaemia, es quizá uno de los mejores temas que hayan compuesto nunca, y sirve de resumen de lo que encontraremos en este disco. Podéis ver el vídeo aquí. A destacar también los temas Bluecracy, Architeme, Iridescence, Cantus Christi, Argentic… Un disco sin duda para degustar, para sentarse en el sofá, acurrucarse y escucharlo, escucharlo y escucharlo. Quizá al principio sea algo complejo por lo elaborado de las composiciones y por la infinidad de detalles que guarda el disco, pero con 3 escuchas en profundidad es cuando uno  se da cuenta de la preciosidad que tiene entre manos. Porque el calificativo más apropiado para éste disco es la palabra HERMOSO.

Haceos con él, que alguien os lo preste, descargadlo (y si os gusta compradlo, POR SUPUESTO), pero por favor, no lo dejéis escapar, ni a éste ni a su anterior Materia. Dadle una oportunidad a Novembre, y vuestros sentidos os lo agradecerán.

Estupidez humana en un día normal de trabajo

Publicado en Variedades con etiquetas el Noviembre 21, 2007 por Prometheus

La gente es estúpida. Así, sin más. Actúan sin pensar, movidos por el deseo de aparentar algo. Me vino a la cabeza una conversación con un cliente el otro día en el trabajo, sobre la utilidad que iban a darle sus hijas a las Blackberry que recién habían comprado:

- Mire, acabo de comprar unas blackberry a mis hijas pero el blutú no funciona y no me deja conectar a internet ni ná.

-Muy bien. ¿tiene usted la blackberry a mano? mire, para recibir y enviar archivos mediante bluetooth tiene que hacerlo de esta forma… (explicación de funcionalidad que no viene a cuento) y si no le funciona, debe acercarse al distribuidor más cercano para revisar que el terminal no esté averiado.

-Aaaahh vale vale… ¿y lo de internet?

- Vamos a ver… estoy comprobando que en su línea NO tiene usted el servicio de blackberry activado.

Y aquí se armó la gorda.

-¿Cómo que no tengo el servicio activado? yo tengo un contrato con movistar

- Sí, bien, pero usted para poder realizar conexiones a internet, gestión de correo electrónico o envío de mensajería multimedia, debe tener activado un servicio de blackberry adicional que tiene una cuota mensual.

-Osea, ¿me estás diciendo que yo estoy pagando todos los meses a movistar para nada, y que ahora tengo que hacer otro contrato? Oiga, que yo soy un humilde trabajador y no puedo estar manteniendo tantas líneas de teléfono…

-No caballero, usted con su contrato simplemente tiene línea de teléfono, el resto de servicios no se los da movistar sino que dependen del terminal que haya comprado, y en este caso para usar las funciones de blackberry tiene que pagar una cuota extra.

- ¿Y si no la pago?

- Pues su teléfono blackberry sólo le permitirá realizar llamadas y mensjes de texto.

-Entonces casi estaba mejor con un nokia del año 2000 que con este cacharro. Porque a ver, ¿Para qué me he gastado yo 600 euros en dos teléfonos que no me van a servir para nada?

- … (eso mismo pienso yo, caballero)

Y bueno,  ahí se acabó la consulta. Sólo quería remarcar la últma frase, es decir, la gente compra cosas sin saber utilizaras, sólo por el mero hecho de que cuesten una barbaridad de dinero y poder vacilar antes sus amigos “ey, mira qué teléfono más guapo, me ha costado 600 euros, no tengo ni puta idea de para qué sirve  ni como se utiliza, pero ha costado 600 euros ehh”

Me imagino al tipo en cuestión: un currito, quizá un fracasado, que se compra un teléfono orientado a empresas para intentar aparentar un nivel social superior al suyo, dejándose seguro casi la mitad de su su sueldo en ese cacharro que luego ni utilizará.

Qué patética es la gente.

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Anoche soñé…

Publicado en Variedades con etiquetas el Noviembre 21, 2007 por Prometheus

Anoche soñé con ella, la más bella. Acto común últimamente en mi retorcida mente (las veces que la soñé son incontables), pero anoche fue especial. Porque anoche me besó.

Recuerdo vagamente la escena, sé que tuvo lugar en un lugar cerrado, una habitación quizá de una casa, con varias sillas de escritorio. Yo, tumbado en el respaldo de mi silla, ella, en la silla contigua, inclinada hacia delante. Su pelo, recogido con su flequillo cayéndole a un lado de la frente, sobre su ojo izquierdo. su camiseta rosa, de manga larga, aunque remangada a la altura del codo.

Una conversación fluida, aunque haya olvidado las palabras y el contexto. Quizá fuese un saludo, o una despedida. Una de esas veces que sabes que te tienes que marchar pero te es difícil finalizar la conversación. Realmente no influye en el desarrollo de los acontecimientos. Pero la conversación fluye, y lo que puede parecer algo que hubiese ocurrido en el espacio de 3 minutos, se me antoja como una larga hora.

Sus manos sudan, lo noto en las mías propias, aunque no puedo verlo porque tanto las suyas como las mías quedan fuera de mi campo de visión. Pero lo noto. Noto el calor, y la humedad de las palmas. Puedo sentir también las líneas que se dibujan en ellas. Veo el destello en sus ojos negros, algo relampaguea, como la estrella que indica al viajero el punto de su destino. Mi destino se encuentra en lo que se esconde tras sus pupilas.

Y de repente todo oscurece. Siento como mis ojos se cierran, se abandonan a lo que se avecina. Siento como sus labios rozan la comisura de los míos en un gesto tímido, para separarse acto seguido unos centímetros. Y a continuación todo ocurre lento pero de forma breve a la vez. Todo es oscuridad, pero siento como se acerca de nuevo a mí, lo noto por el calor del fino aliento que se escapa entre sus labios. Puedo percibir la humedad de sus labios presionando los míos, lenta, muy lentamente. El contacto de su carnoso labio inferior me reconforta y yo me dejo guiar por el mundo de sensaciones que nos une en ese momento. Todo fluye, entre su cuerpo y el mío, toda la majestuosidad que reside en la relación entre dos personas se condensa en un leve roce de piel, un roce increíblemente real…

Y el contacto llega a su fin. Nuestros labios se separan, y la luz vuelve poco a poco, siendo esta vez la luz que asoma por mi ventana la que me devuelve la vida. Yo, como un tonto, me quedo tumbado boca arriba, e incluso hago el gesto de tocarme los labios con los dedos, teniendo la absurda sensación de que están húmedos, y deseando volver a verla la próxima noche…

Qué hacer…

Publicado en Variedades con etiquetas el Noviembre 21, 2007 por Prometheus

Qué hacer cuando las palabras no fluyen… cuando las sensaciones no son capaces de exteriorizarse. Cuando, a pesar de la facilidad que te caracteriza para llevar a cabo ciertos trabajos, no consigues encaminarlos según tus deseos. Cuando la frustración se apodera de tí, y te empiezas a plantear que estás perdiendo el tiempo. Cuando no das más de sí que para un post de 7 líneas.

Cuando te sientes con las manos atadas… y piensas que quizá atascarte ante un texto en word sea sólo el principio de alguna nueva hecatombe.

Avanza la sangría recaudatoria

Publicado en Variedades con etiquetas el Noviembre 15, 2007 por Prometheus

Un día cualquiera de la semana pasada. a las 12:45 del mediodía, me encuentro disfrutando del poco tiempo que me queda para ir a currar. De repente, suena un sms. Para mi sorpresa, un número desconocido. ¿Será alguna admiradora (más)? Quizá sea aquella persona con la que sueño desde hace tiempo, que me propone una escapada a algún lugar, o simplemente una visita fugaz. Pero la realidad es otra, es uno de mis compañeros del curro y el texto del mensaje dice: “No traigas el coche, que en la zona donde aparcas han puesto parquímetros y ya empiezan a multar”. La rabia se apodera de mí, y la incredulidad. Intento ayudarme a entender esta jugada dejando salir varios improperios de mi boca, pero es inútil.

Al instante, una imagen viene a mi cabeza. Una secuencia de la película de Disney Robin Hood. Concretamente, la escena en que Robin está pidiendo limosna disfrazado de ciego, se encuentra con el sheriff, y éste con un golpe de moneda le vacía el bote donde lleva la limosna y se lo guarda en el bolsillo.

Y entonces, vuelvo a recordar aquellos días que creía pasados en que me encaminaba a la renfe de Laguna para ir a trabajar. Las esperas, las averías, el calor agobiante de los andenes en verano, el contacto con la gente normal que ya de por sí es algo a evitar… y luego el largo paseo desde Atocha hasta el trabajo, recorriendo todo el muro de la estación donde el “Estado del bienestar” queda perfectamente representado por, en un lado, los restaurantes con Audis aparcados a la puerta y por otro, los mendigos que no tienen nada que llevarse a la boca. Todo adornado, por supuesto, de las típicas pintadas hechas con Edding negro por algún perroflauta o antisistema de palo hablando sobre que el dinero no da la felicidad y tal. Apasionante.

También pienso en el incremento de tiempo a la hora de la vuelta a casa, concretamente, un incremento de 30 minutos más, lo que quiere decir que lo que antes hacía en 10, ahora serán 40. Media hora más en la que un montón de gente me rodeará y me ayudará a recordar por qué tengo la tendencia a relacionarme lo mínimo posible con la gente común.

Horas más tarde, cuando llego a mi trabajo como cada día, comentándolo con otros compañeros llega a mis oídos la noticia de que los coches aparcados están siendo obsequiados con papelitos donde se les amenaza con denunciarles, y que incluso coches pasan de forma fugaz por la calle en cuestión fotografiando las matrículas de los vehículos.

El pánico y la incertidumbre se apoderan de los trabajadores de la zona. Los de mi empresa, los de las demás empresas del edificio y los de Renfe que también aparcaban por allí. La calle que anteriormente tenía coches aparcados y hasta subidos a las aceras o a los montículos de tierra para salvarse del pago recaudatorio, está ahora totalmente vacía. Y ya no veremos más las filas de coches a través de la ventana del office ni las peleas por el hueco tan difícil de encontrar a las 14:45.

Y poco a poco, el pánico y la incertidumbre de los trabajadores va convirtiéndose en ganas de violencia contra el mobiliario urbano, y se contagia cada vez más, y más…

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