Ayer, día 2 de Diciembre el pueblo venezolano sometió a votación la reforma de su Constitución. Una reforma que, según la oposición burguesa y los medios de información capitalistas abriría en Venezuela el camino para una dictadura malvada y perversa.
Durante todo un mes hemos venido viendo numerosas acusaciones contra el gobierno legítimo de Chávez, tratando de mostrar al presidente venezolano como un caudillo censurador, que persigue a sus opositores, que no permite la libertad de expresión en su país, que cierra medios de comunicación no afines y que manipula resultados para perpetuarse en el poder.
Pero ayer domingo, algo ocurrió.
Los venezolanos dijeron “No” a la reforma constitucional con un 50′70 % de los votos, mientras que el “Sí” obtuvo un 49′29 % . Vamos a analizar este hecho.
Para empezar, y por supuesto, la reforma constitucional que permitía una profundización en la revolución y el socialismo venezolano no fue respaldada por la mayoría. Una diferencia de un 1′5 % es ínfima, pero suficiente para no sacar adelante un proyecto. Esto quiere decir que hay que seguir trabajando, y seguir concienciando al pueblo de que el único camino posible es el socialismo. Seguir trabajando poco a poco por el socialismo bajo el modelo constitucional actual, y lo más importante: analizar por qué cerca de 3 millones de personas que apoyaron el proceso en la anterior consulta, esta vez se abstuvieron de votar por la reforma, sacar conclusiones y mejorar los posibles errores que se hayan podido llevar a cabo en ese plazo de tiempo.
Pero por otro lado, y lo que se podría constatar como un verdadero triunfo, es también el mero hecho de se haya votado en contra de la reforma. Durante semanas enteras, se han venido vertiendo mentiras y se ha intentado intoxicar a la opinión pública sobre Venezuela, afirmando que en Venezuela no hay libertad de expresión ni democracia, que Chávez es un dictador que pretende imitar el modelo cubano y que se mantiene en el poder gracias a la manipulación de las elecciones. Pero ayer, domingo, con la elección del No por los venezolanos, ha quedado demostrado que en Venezuela hay una democracia ejemplar. Anque los medios de desinformación nos vendan ahora el No como una negativa de los venezolanos a Chávez, la verdad es otra: la demsotración de que en Venezuela hay un pluralismo político que es negado desde sectores de oposición, y que el pueblo goza de amplias libertades.
Queda desmontada también la teoría de que cualquier tipo de consulta realizada en Venezuela es manipulada por Chávez para continuar en el poder. Desde el comienzo de la campaña por la reforma, la oposición ha tratado de difamar los procesos electorales venezolanos, e incluso a dar por sentado el pucherazo que habría en el referendum. La realidad es que ni ellos mismos estaban convencidos de que el No pudiese salir elegido, pues ellos no trabajan por el pueblo venezolano sino que tratan de hundir a Chávez a toda costa, ellos no creen en la democracia que tanto dicen defender. El procedimiento estaba claro desde un principio: dando por sentada la victoria del Sí, acusar de fraude al gobierno y comenzar una serie de revueltas para desestabilizar el país. Sus reiteradas acusaciones de fraude en las elecciones y consultas populares, principal arma para denostar a la revolución, se ven tiradas por tierra con el triunfo de su propio postulado, ironías de la vida. Una vez más, y después de que lo hiciesen la OEA, la ONU y el Centro Carter, la transparencia de las decisiones populares ha quedado claramente reflejada y probada.
“A quienes votaron por mi propuesta y a quienes votaron contra mi propuesta, les agradezco y les felicito porque han comprobado que este es el camino. Ojalá se olviden para siempre de los saltos al vacío, de los caminos de la violencia, de la desestabilización”
(¿Son éstas las palabras de un dictador?)
Para finalizar, enhorabuena a los venezolanos por gozar de una democracia amplia, esta vez la propuesta de reforma no salió adelante, pero no hay que tirar la toalla, hay que seguir luchando y construyendo el socialismo. Y recordar también que, como dijo Chávez, esto no es una derrota, es otro por ahora.