Bandas Sonoras Originales
¿Qué sería de nuestra vida sin la música? Ella, de todas las artes, la más capacitada para expresar sentimientos que no se pueden lanzar sólo con palabras, y capaz de hacer aflorar esos mismos sentimientos en aquellas personas que la escuchan. Capaz también de atar a sí misma recuerdos que todos guardamos y que de algún modo no queremos olvidar nunca. Canciones que, cuando las escuchamos nos transportan de vuelta a un determinado momento en nuestra vida.
Buscando una Luna, More Than Words, Always Will Be, Perfect Day… todas y cada una de ellas han formado parte de mi vida, son mis canciones. Cada una asociada a un recuerdo, a una sensación… Los acordes que dan comienzo a cada una abren la puerta a la melancolía, que sale como un torrente. Como si, de alguna manera, fueran la llave que cierra un armario y que al abrirla deja caer todo el peso de trastos viejos amontonados.
Canciones que en su momento no fueron más que la melodía de fondo de una imagen, un beso, o de una acción. A las que no damos importancia en ese preciso momento pero que con el paso del tiempo nos damos cuenta de que, dichas canciones estuvieron de testigos de algo importante. Que estuvieron presentes para robarnos parte de ese momento, y poder así recordarnos que, alguna vez en el pasado, algo ocurrió. Lo inmortalizaron en el tiempo, lo ocultaron tras la cortina de la realidad cotidiana esperando el momento en que decidamos partarla e inevitablemente echar la vista atrás.
El enterrador culpable suspira, el organillero solitario grita, los saxofones plateados dicen que debería rechazarte, las campanas agrietadas y los cuernos soplan con desdén en mi cara pero esto no es así, yo no nací para perderte.
El político borracho que brinda por las calles donde las madres gimotean, y los salvadores que están profundamente dormidos te esperan, y yo espero que ellos acaben con mi beber en una copa rota, y me pidan que te abra la puerta.
Todos mis padres han sucumbido sin conseguir el verdadero amor pero todas sus hijas me han denigrado porque no pienso en eso.
Vuelvo a la Reina de Espadas y hablo con mi criada, ella sabe que no me asusta el mirarla. Es buena conmigo y no hay nada que ella no vea. Sabe donde me gustaría estar, pero no importa…
Tu niño bailarín con el traje chino me habló, yo le quité su flauta. No, no estuve muy amable con él, ¿verdad? pero lo hice porque me mintió, porque te engañó y porque el momento le daba la razón, y porque yo…
… I Want You so Bad…