Estos últimos días la administración Obama ha anunciado el levantamiento de las restricciones en envío de remesas y viajes de EEUU a Cuba. Un gran y bondadoso gesto de Washington que espera tenga reciprocidad por parte del gobierno cubano. Pero, ¿en qué consiste exactamente el fin de estas restricciones?
Es muy sencillo: A partir de ahora, se permitirá a las familias cubanas residentes en EEUU enviar remesas (esto es, dinero y diversos objetos como medicinas), y viajar a la isla una vez al año en lugar de una vez cada tres años. Además, se eleva el gasto de dichos viajeros en Cuba de 50 dólares, a 150. Enorme gesto, humanitario y democrático, ¿verdad?
Hermoso gesto el de este Obama, se nota que, como es negro y de ascendencia musulmana, va a ser el dirigente progre al más puro estilo Zapateril que necesita EEUU. O eso tratarán de vendernos los medios.
Sin embargo nadie ha hecho mención del verdadero problema: el bloqueo económico al que EEUU somete a Cuba desde hace más de 40 años. ¿Habrá alguna modificación en este aspecto? No, ninguno. El bloqueo asfixiante y criminal seguirá vigente a pesar de las repetidas condenas de los Estados americanos, de la Unión Europea y de los propios estadounidenses.
¿Cómo afecta el bloqueo a Cuba? Bueno, tratemos de explicarlo de una forma fácil y sencilla.
En primer lugar, este bloqueo anuló todo tipo de comercio entre Cuba y EEUU, así como prohíbe viajar a la isla a los estadounidenses bajo penas que pueden llevar incluso al ingreso en prisión. Prohíbe también que terceras empresas vendan a EEUU mercancías que lleven componentes cubanos, así como exportar a Cuba mercancías que tengan un 10% de sus componentes estadounidenses.
Por otro lado, tenemos la Ley Torricelli, que consta básicamente de dos pilares. El primero prohíbe a las subsidiarias de empresas estadounidenses residentes en terceros países comerciar con Cuba. El segundo punto prohíbe que barcos comerciales que hayan atracado en Cuba toquen puertos americanos hasta 180 días después del atraco en Cuba. Esta ley es una violación flagrante de la soberanía de cualquier Estado pues atenta contra su derecho de comerciar con aquél país que desee. Además, recordemos que al ser Cuba una isla, el comercio marítimo es una de sus necesidades más básicas.
También tenemos la Ley Helms – Burton. Sin duda esta es la ley más agresiva y criminal contra Cuba y el mayor ejemplo de injerencia en la política de cualquier país. Dedicada a“procurar sanciones internacionales contra el gobierno de Castro en Cuba, y planificar el apoyo a un gobierno de transición que conduzca a un gobierno electo democráticamente en la isla”, básicamente dice que cualquier empresa no americana está sujeta a acciones legales por parte de EEUU en caso de comerciar con Cuba. Dichas acciones se traducen por ejemplo, en multas como la que sufrió el laboratorio Chiron Behring GMBH, que fue multado con 168 mil 500 dólares por exportar vacunas a la isla entre 1999 y 2002. (1)
Éste es el verdadero problema del pueblo cubano. Su problema no es Fidel, ni el socialismo, sino el bloqueo criminal que sufren desde hace décadas. Hoy se han levantado restricciones en divisas y viajes, ya sólo queda que se elimine este bloqueo concebido para matar de hambre al pueblo, que se liberen a los 5 antiterroristas cubanos presos, que se devuelva el territorio ocupado de Guantánamo, que se deje de financiar a grupos terroristas en Miami y se juzgue a dichos criminales o que se derogue la Ley de Ajuste Cubano.
¡Rompamos el bloqueo!
(Para más información sobre el bloqueo y otros aspectos como la Ley de Ajuste Cubano, podéis pinchar en el enlace de este blog.)
(1) Extraído de http://www.cubavsbloqueo.cu/Default.aspx?tabid=945