Ante los dos últimos atentados realizados por ETA en el Estado español, concretamente en Burgos y Mallorca, debemos volver a exigir una salida dialogada para el conflicto vasco, y un diálogo entre todas las fuerzas políticas de la sociedad, pues realmente esa es la única solución viable para la espiral de violencia que vivimos actualmente. De no ser así, mucho me temo que la espiral de violencia no cesará, y continuarán produciéndose víctimas, tanto de un bando, como de otro.
El Estado español lleva mucho tiempo anunciando desde sus órganos de prensa que el fin de la banda está cerca, que está más debilitada que nunca y que su organización es débil. Sin embargo podemos apreciar que la realidad es bien distinta remitiéndonos a los hechos. Cada poco tiempo cae detenida una “cúpula” de ETA, un “sector duro” de la banda, o eso nos anuncian desde Falsimedia. Sea verdad o no, es decir: se trate de verdaderos dirigentes “gordos” o simples militantes, el caso es que al poco resurgen nuevos activistas dispuestos a continuar con la lucha armada. Visto está que la vía policial no es la solución.
Me llama poderosamente la atención el hecho de que el último atentado se haya producido en Mallorca, un lugar donde las zonas de ingreso y salida deberían estar bien protegidas, pues sólo se dispone de vía aérea y marítima. ¿Será que las Fuerzas de Seguridad del Estado no han realizado correctamente su labor? ¿Será que la banda no está tan debilitada como nos pretenden hacer creer y que todavía gozan de apoyo o capacidad suficiente para infiltrarse en una isla, poner una bomba y salir sin que nadie se dé cuenta? En cualquier caso las alarmas han saltado, y en Europa muchos periódicos anunciaban que “Mallorca se encuentra sumida en el terror”, y que “en España existe un alto riesgo de terrorismo”. Declaraciones que chocan con la teórica debilidad anunciada por el Estado español.
Desde luego, el ataque a sedes de las Fuerzas de Seguridad del Estado no va a colaborar para poner fin al conflicto. Pero tampoco lo van a hacer los incendios en domicilios de militantes de ETA, como sucedió el 17 de julio en Getxo (1), los secuestros como el que sufrió Alain Berasategi pocas semanas después, (2) o las desapariciones como la de Jon Anza (3). Desde el Estado español se ignoran estos hechos deliberadamente y se ocultan de cara al público con la intención de mostrar sólo una parte del conflicto, y cuando se habla sobre ellos se evita usar el término “acto terrorista”, el cual sí se aplica al bando opuesto.
Mientras tanto, el ministro Rubalcaba anuncia que “o se está con los votos, o con las bombas” para acto seguido ilegalizar los votos. Quizá ante este hecho debamos pararnos a pensar y llegado el caso denunciar firmemente que al Estado español le interesa la continuidad de ETA y la perpetuación del conflicto. De ese modo, todo lo demás pasa a segundo plano. Ya no nos manifestamos contra el paro, y también así podemos ver a los Príncipes ir a funerales a llorar lágrimas de cocodrilo ante la muerte de un súbdito.
Mientras no se abra un proceso de diálogo, el conflicto va a continuar existiendo. Mientras se ilegalicen partidos y organizaciones, va a continuar el conflicto. Mientras se torture y se haga desaparecer a personas, va a continuar el conflicto. Mientras exista la violencia de ambas partes, va a continuar el conflicto.
El Estado español debe acabar de una vez con sus actos represivos y debe abrir un verdadero proceso de paz que constituya el diálogo entre las fuerzas políticas y que cree un marco que otorgue al pueblo vasco el derecho a elegir…
… porque sin autodeterminación no hay democracia.

(1) Atacan e incendian el caserío de los padres de un militante de ETA
(2) Alain Berasategi denuncia haber sido secuestrado y torturado
(3) El movimiento Pro-Amnistía sigue preguntando dónde está Jon
Muy peligrosa se revela la situación en el Estado español. Resulta que el alcalde de Bilbao, perteneciente al PNV, junto con el apoyo de IU ha decidido vetar la actuación de unos payasos muy queridos por los niños en Euskadi, meramente por motivos ideológicos. Se trata de los payasos Pirritx y Porrotx.
Un Anaitasuna lleno, como en los viejos tiempos para recibir con ilusión a Iniciativa Internacionalista. Pasiones y sensación de victoria en el aire. Nada más abrir las puertas llenazo absoluto en el polideportivo. Miles de personas, niñas o mayores, trabajadores y paradas, gente joven y gente curtida en la lucha. Banderas de Nafarroa, ikurriñas y banderas internacionales para el acto principal de Iniciativa Internacionalista en Euskal Herria. Y mientras empezaba el acto y la gente se sentaba una txaranga ha recorrido las canciones más conocidas del repertorio revolucionario vasco, con un público entregado en todo momento.
Con la ilegalización de las candidaturas de D3M y Askatasuna, más de 100.000 personas vieron su voto considerado como nulo. Este número de votantes sin voto alcanza casi el 10% del total escrutado, y equivale a un total de 7 escaños representativos de la izquierda abertzale (2). ¿A qué equivale esto? equivale a un parlamento donde no está representada una parte de la sociedad vasca, y equivale a un número elevado de ciudadanos a los que no se les permite ejercer su derecho al voto. Equivale por tanto, a una ausencia de democracia.








